La entrevista se llevó a cabo de manera ágil y dinámica a través de una videollamada. El proceso fue bastante conciso, con una serie de preguntas directas y rápidas. Si demostrabas un genuino interés por el puesto y poseías las habilidades básicas requeridas, las posibilidades de ser seleccionado eran bastante altas. Parecía que la empresa priorizaba encontrar candidatos motivados y con un potencial mínimo para incorporarlos rápidamente al equipo.